Outsourcing = Colaboración:
- Reducción de costos que se traducen en aumento de recursos enfocados a la actividad principal del negocio.
- Respuesta rápida y eficiente del trabajo delegado, pues se cuenta con expertos para las áreas tercerizadas.
- Evolución constante y rápida, a la par con los cambios del entorno.
- Permite contar con mejores estrategias y recursos tecnológicos sin necesidad de realizar grandes inversiones.
- Evita la búsqueda/adaptación de nuevos empleados cuando falta el que realiza la labor.
- Minimiza los riesgos que implica el manejo de información o procesos críticos en manos de una persona.
- Pérdida del control del área/actividad tercerizada.
- Dependencia de la gestión y organización de otros.
- Malos manejos o pérdida de información crítica para la compañía cuando el nivel de confianza es alto y los acuerdos de servicio no lo son.
- El ahorro que implica podría resultar no significativo.
De este análisis se concluye que la decisión de adquirir servicios outsourcing debe ser bien pensada. Depende de las condiciones de la empresa y el objetivo que se quiera cumplir. Muchas veces tercerizar resulta muy apropiado para empresas pequeñas que necesitan delegar funciones y no tienen la capacidad para contratar un equipo o la maquinaria para realizar cierta labor. Otras veces no se vuelve rentable para grandes empresas, cuyo capital permite que la adquisición de equipos les implique reducción en costos.
Cabe aclarar que esta decisión no solo depende de la capacidad económica de la empresa. Factores como las estrategias, grado de control de la información, capacidad tecnológica, equipo humano, confidencialidad, entre otros, son influyentes a la hora de tercerizar. Adicional a ésto, se debe tener en cuenta la otra cara de la moneda: insourcing o internalización, que es lo contrario al outsourcing, proceso que designa la apropiación de una función por equipo un especializado dentro de la organización.
