Debido al desconocimiento y a la falta de políticas de seguridad que sean consecuentes con los riesgos asociados al negocio, los gerentes no promueven la cultura de la seguridad en sus organizaciones.
Frases como: "¿otra vez tengo que cambiar la clave?, NOO..." "ahora con ese sistema es más difícil trabajar, me demoro mucho para hacer cualquier cosa"... "es que acá no tenemos acceso a ninguna página"... y miles de frases similares, de rechazo, causan malestar entre los trabajadores pero son medidas necesarias y básicas para ejercer control sobre la información que manejan los empleados.
En Colombia, la firma KPMG realizo una encuesta sobre el fraude en las empresas del país y dentro de muchas estadísticas sorprendentes y trágicas al mismo tiempo, se encuentra que sólo el 23% de las empresas cuentan con un programa de prevención de fraudes.
Uno de los datos entregados por la encuesta indica que el 68% de los fraudes es cometido internamente. Esta es una de las estadísticas donde la aplicación de las TIC sería de gran ayuda para su disminución y su control.
Los principales tipos de fraude son la malversación de activos y los fraudes contables o financieros. Generalmente se presentan debido a la falta de un control interno serio, programado, estructurado y apoyado sobre tecnologías de información, que permitan el seguimiento y la auditoría de cada uno de los aspectos asociados.
En el universo de la tecnología existen aplicaciones y programas que aplican las teorías de control interno como COSO, MAGERIT, o la que actualmente es usada por las principales organizaciones mundiales y que cubre muchos más aspectos que solo el control interno, la cual es llamada Gobierno Corporativo.
Este mecanismo de control está apoyado y diseñado sobre las TIC, y a diferencia de lo que muchos empresarios y gerentes piensan, existe software libre que esta muy bien calificado para dar apoyo en este proceso y permite un nivel de auditoría muy alto.
Otro mecanismo claro que puede ser aplicado a muy bajos costos es el control en el acceso que cada uno de los usuarios tiene en la organización, generando perfiles definidos claramente según las necesidades de cada uno, estableciendo políticas y una definida difusión de las mismas. Para esto no se requiere casi nada de presupuesto, pero si se requiere que la alta gerencia este dispuesta a ser la primera en cumplir todas las restricciones que se implementen.